Cuántas baldosas necesitas
Introduce la superficie a cubrir y el tamaño de una baldosa: obtienes el número de piezas, desperdicio incluido.
Por qué el desperdicio
Durante la colocación algunas baldosas se rompen o hay que cortarlas en los bordes: añade un 10% (o más si la colocación es en diagonal o la habitación es irregular).
Consejo
Compra siempre alguna caja de más del mismo lote para futuras sustituciones.
De dónde viene realmente el desperdicio
El diez por ciento no es una superstición: es lo que se pierde en los cortes junto a las paredes. En una habitación rectangular colocada recta, los cortes caen solo en dos lados y el recorte a menudo se reutiliza en el otro, así que incluso el ocho por ciento basta. Pero en cuanto cambia la colocación, cambia todo: en diagonal cada hilada termina con dos triángulos inservibles y se llega al quince o veinte por ciento, y lo mismo vale en una habitación con hornacinas, esquinas fuera de escuadra o pilares.
Cuenta también el formato. Con baldosas grandes, de sesenta o noventa centímetros, un corte mal hecho cuesta mucho más material que con un mosaico, y hay que subir el porcentaje. En un baño pequeño lleno de sanitarios, donde casi cada pieza hay que cortarla, la cuenta por porcentaje pierde sentido y conviene dibujar el despiece.
El lote es lo que hay que mirar en la tienda
Las baldosas se cuecen por partidas, y dos partidas del mismo modelo pueden tener un matiz distinto: en la caja está escrito el lote (a veces «tono» y «calibre»), y mezclar dos en una misma habitación se nota, sobre todo en los colores claros y uniformes. El calibre es el segundo número que hay que comprobar, porque indica la medida real de la pieza dentro de tolerancias: dos calibres distintos no alinean las juntas.
De ahí la regla que repiten todos los alicatadores: comprarlo todo junto y comprar una caja de más. Dentro de dos años, cuando se caiga una olla, ese modelo estará descatalogado o será de otro lote.
Las juntas no son un detalle
Una junta de dos milímetros en una baldosa de treinta centímetros añade en torno al siete por mil a la superficie cubierta: poco. Pero en formatos pequeños, con juntas de cinco milímetros, la diferencia llega a varios puntos porcentuales, y en una habitación grande son cajas enteras. Si la colocación es de junta ancha, conviene calcular la superficie del módulo, es decir baldosa más junta, y no de la baldosa sola.
Las juntas pesan también en el material de consumo: cemento cola, rejuntado y perfiles no están incluidos en la cuenta de las cajas, y en un baño completo pueden valer lo que varios metros cuadrados de baldosa.
Antes de pedir, dos comprobaciones
Que los metros cuadrados indicados en la caja coincidan: casi todos los fabricantes escriben las piezas por caja y los metros cuadrados, y son los dos números que hay que usar. Y que la habitación se haya medido en el sitio correcto: se mide a ras de suelo y no en el aire, en dos puntos opuestos, porque casi ninguna pared es paralela a la de enfrente y en una habitación antigua la diferencia puede ser de varios centímetros.
En la duda conviene redondear al alza a cajas enteras: las baldosas que sobran se guardan en el trastero, las que faltan paran la obra una semana.
Herramientas cercanas
Para la superficie y el volumen de la habitación está Área y volumen de la habitación; para pintar Cuánta pintura hace falta y para las paredes decoradas Cuánto papel pintado hace falta. Para las superficies en general Áreas y perímetros.