Generador de contraseñas
Contraseñas seguras y realmente aleatorias, generadas en tu propio dispositivo con la criptografía del sistema. Ninguna contraseña se envía ni se guarda en ninguna parte.
El azar aquí es del bueno
Una contraseña generada al azar vale solo lo que valga el azar que la ha generado. Aquí los caracteres se sacan con el generador criptográfico del navegador, el que los navegadores ofrecen para las claves, no con la función «número al azar» que se usa en los juegos: la diferencia es que esta última es previsible si se sabe cuándo arrancó, y para una contraseña eso es un fallo fatal. Y la contraseña no sale de tu navegador: no se envía a nadie, y esta página no conserva ninguna.
La longitud importa más que los símbolos
Es el punto que casi todo el mundo invierte. Añadir un símbolo a una contraseña de ocho caracteres la hace un poco más difícil; añadir cuatro caracteres la hace miles de veces más difícil, porque cada carácter de más multiplica las combinaciones por todo el alfabeto. Con letras, cifras y símbolos, cada carácter añadido vale casi seis bits: pasar de doce a dieciséis caracteres multiplica por más de un millón los intentos necesarios.
La regla práctica: al menos dieciséis caracteres donde el servicio lo permita, y no menos de doce. Las reglas de «una mayúscula, un número y un símbolo» que imponen muchas webs no salen de esta cuenta: salen de la idea de impedir «contraseña», y empujan a la gente a escribir «Password1!», que es exactamente lo primero que prueba quien ataca.
Una contraseña distinta para cada servicio, y un sitio donde guardarlas
La forma en que se roban las contraseñas casi nunca es adivinándolas: es que una web cualquiera sufre una filtración, y a partir de ahí la misma pareja de dirección y contraseña se prueba en todas las demás. Por eso la única defensa que funciona es que cada servicio tenga la suya, y como nadie las recuerda todas, hace falta un gestor de contraseñas: el navegador tiene uno, y hay programas que solo hacen eso.
Donde la contraseña haya que recordarla de memoria (la del ordenador, la del propio gestor) conviene una frase de palabras en vez de una secuencia de símbolos: cuatro o cinco palabras elegidas al azar se recuerdan y son más largas que cualquier contraseña que se pueda tener en la cabeza. Para eso está Generador de frases de contraseña.
Herramientas cercanas
Para un código numérico está Generador de PIN, para una frase de palabras Generador de frases de contraseña y para identificadores técnicos Generador de UUID. Si tienes que enviar archivos protegidos, en vez de una contraseña en el mensaje, la página es Crear un ZIP con contraseña.