Número FIRE

Introduce tus gastos anuales y la tasa de retirada (normalmente el 4%): descubre el capital que necesitas para vivir de las inversiones.

Qué es el número FIRE

FIRE (Financial Independence, Retire Early) es el capital que, invertido, genera lo suficiente para cubrir tus gastos. Con la «regla del 4%» son unas 25 veces tus gastos anuales.

Nota

Es una estimación teórica basada en las rentabilidades históricas del mercado: no es ninguna garantía. Una tasa de retirada más baja (3-3,5%) es más prudente.

De dónde viene el 4%

El número no se inventó: viene de un estudio de los años noventa que probó todas las ventanas de treinta años de la historia de los mercados estadounidenses y preguntó qué retirada anual, actualizada con la inflación, aguantaría una cartera sin agotarse. La respuesta rondaba el 4%, y de ahí nace el multiplicador por veinticinco, que es sencillamente uno dividido entre 0,04.

Lo que explica también sus límites: habla de treinta años, no de cincuenta; está medido sobre un solo mercado, el que mejor se comportó en todo el siglo XX; y presupone una cartera invertida en buena parte en acciones, no una cuenta de ahorro. Quien deja de trabajar a los cuarenta tiene por delante un horizonte mucho más largo que el estudiado, y por eso muchos usan una retirada del 3,5% anual, que corresponde a un multiplicador de unos veintinueve.

El número depende de los gastos, no del sueldo

Es el aspecto que le da la vuelta al razonamiento. Ganar más ayuda, pero gastar menos actúa dos veces: baja la cifra que hay que alcanzar y sube lo que consigues apartar cada año. Mil euros al año menos de gasto quitan veinticinco mil euros del objetivo, para siempre.

De ahí que la cuenta haya que hacerla sobre los gastos reales de un año entero, incluidas las partidas que llegan una sola vez: seguros, dentista, vacaciones, el coche que cada tanto hay que cambiar, la caldera que cada quince años se muere. Coger el gasto de un mes tranquilo y multiplicarlo por doce es el error que vuelve demasiado optimista cualquier número FIRE.

El riesgo que el número no enseña

La media de las rentabilidades no basta: cuenta también el orden en que llegan los resultados. Dos secuencias con la misma media llevan a resultados opuestos si una empieza con tres años negativos, porque en esos años se vende una parte mayor de una cartera más pequeña, y lo vendido no participa en la recuperación. Por eso los primeros cinco años pesan más que todos los demás.

Las defensas conocidas son dos, y ninguna es complicada: tener dos o tres años de gastos en instrumentos que no oscilan, para retirar de ahí en los años malos; y aceptar apretarse el cinturón cuando los mercados caen, en lugar de retirar la misma cifra con la cabeza gacha.

Lo que el cálculo no contiene

Los impuestos, que sobre lo retirado existen y cambian de un país a otro. La sanidad, que en algunos países hoy es pública pero no está dicho que cubra todo durante cincuenta años. La pensión pública, que no aparece en la cuenta pero que a partir de cierta edad reduce bastante el capital necesario: quien deja el trabajo pronto solo tiene que cubrir con capital la ventana hasta la pensión, no la eternidad.

Y sobre todo no contiene la parte no financiera. Quien ha alcanzado el número cuenta casi siempre las mismas dos cosas: que el dinero bastaba y que los días no. El momento de parar es una decisión de vida de la que el capital es solo la condición.

Herramientas cercanas

El crecimiento del capital en el tiempo lo hace Interés compuesto, y el tiempo necesario para llegar a una cifra Objetivo de ahorro. Para la parte cotidiana están Presupuesto 50/30/20 y Calculadora de inflación, que dice cuánto valdrá dentro de veinte años la cifra que estás calculando hoy.