Texto espaciado
Pega tu texto: se inserta un espacio entre cada letra, para un efecto bien separado.
Para qué sirve
Poner un espacio entre una letra y otra es un truco tipográfico tan viejo como la imprenta: ensancha la palabra, la ralentiza y hace que se lea como un rótulo. En las redes es la forma más sencilla de hacer que destaque un título donde la negrita no existe: la biografía de un perfil, el nombre de una colección, la apertura de un pie de foto, el título de un cartel. El resultado son espacios normales, no caracteres raros, así que se pega en cualquier sitio y se ve igual en todos los móviles.
Qué le pasa al texto
Se inserta un espacio entre cada carácter de cada línea, puntuación y cifras incluidas. Los espacios que ya estaban se quedan en su sitio y acaban con un espacio a cada lado, así que la separación entre palabras se hace más ancha: eso es lo que da el efecto rótulo. Los saltos de línea no se tocan, así que un texto en tres líneas se queda en tres líneas.
Los emojis y las letras que en el ordenador ocupan más de un sitio se quedan enteros: son el caso en el que un corte mal hecho produciría caracteres rotos, y aquí no pasa.
Dónde no conviene usarlo
Un texto espaciado es cómodo para el ojo e incómodo para todo lo demás. Quien usa un lector de pantalla lo oye deletreado letra a letra, como una sigla; la búsqueda dentro de las apps deja de encontrarlo, porque «h o l a» no es la palabra «hola»; y en una línea estrecha salta donde le apetece, porque cada letra ya es una palabra aparte. Así que va muy bien en un título de dos palabras, mal en una frase entera y fatal en un texto que alguien tenga que poder buscar.
Herramientas cercanas
Si buscas un título que destaque sin ensancharse, la versalita se lee mejor: Texto en versalitas. Para las letras decoradas está Texto con caracteres especiales y para las del revés Texto del revés. Si en cambio el problema son los espacios de más de un texto normal, la página es Quitar espacios de más.