Acorta las líneas

Pega un texto: cada línea de más de 40 caracteres se corta con «…».

Para qué sirve

Cada línea más larga de cuarenta caracteres se corta y se cierra con puntos suspensivos. Sirve cuando una lista tiene que caber en un espacio estrecho y vale más ver todas las entradas que leerlas enteras: la vista previa de una lista, las etiquetas de un gráfico, una columna de una hoja de cálculo, los títulos de una escaleta, el campo de un formulario que acepta pocas pulsaciones. El resultado es una columna ordenada en lugar de líneas que se salen, cada una por un lado.

El corte es por caracteres, no por palabras

La cuenta es de cuarenta caracteres, así que el corte puede caer en medio de una palabra: «convencionalmente» se convierte en «convencional…». Es a propósito, porque es la única forma de garantizar que todas las líneas sean igual de anchas, que es justo el motivo por el que se trunca. Si lo que necesitas es un resumen legible, ese trabajo no lo hace un corte automático.

Un detalle que conviene conocer: los emojis y algunos caracteres especiales cuentan doble, porque en la memoria ocupan dos sitios. Una línea llena de emojis se corta por tanto antes de lo que parece a simple vista.

Las líneas cortas no se tocan

Una línea que ya cabe en cuarenta caracteres se queda idéntica, sin puntos: los puntos solo aparecen donde de verdad se ha quitado algo, así se ve de un vistazo qué entradas están completas y cuáles no. Las líneas vacías también se quedan, y el número de líneas no cambia nunca: lo que entra y lo que sale tienen la misma forma.

Herramientas cercanas

Si las líneas son demasiado largas porque el texto está todo seguido, conviene primero volver a ponerlo en línea con Texto en una línea o limpiarlo con Quitar espacios de más. Para ordenar las entradas de la más corta a la más larga, y ver enseguida cuáles se salen, está Ordenar líneas por longitud. Y si el límite que tienes que respetar es el de una red social, la cuenta exacta la hace Contador de caracteres para redes.