Calculadora de ROI
Introduce cuánto has invertido y el valor final (o los ingresos): calcula el retorno de la inversión en porcentaje y el beneficio.
Qué es el ROI
El ROI (Return On Investment, retorno de la inversión) mide cuánto genera una inversión respecto a lo que has gastado: ROI = (valor final − invertido) ÷ invertido × 100.
Ejemplo
Inviertes 1.000 € y recuperas 1.250 €: el ROI es del +25%. Un ROI negativo significa que has perdido respecto a lo que invertiste.
El ROI no dice cuánto tiempo ha llevado
Es el límite más importante y el más ignorado. Un ROI del 25% conseguido en seis meses y otro conseguido en diez años son el mismo número, pero no el mismo negocio: el primero, repetido, duplica el capital en poco más de tres años; el segundo pierde contra la inflación. Para comparar inversiones de duración distinta hace falta la rentabilidad anualizada, que reparte la ganancia entre los años, no el ROI en bruto.
Por eso las cifras que se exhiben en la publicidad de ciertas inversiones son casi siempre ROI totales sobre periodos largos: un «+60%» sin las palabras «en diez años» al lado es media información.
Qué hay que meter realmente en lo invertido
El denominador es la parte en la que se hace trampa, a menudo sin darse cuenta. Hay que contar todas las salidas ligadas a la operación, no solo el precio de compra: comisiones, impuestos, portes, la publicidad que hizo falta para vender, los embalajes, la parte del producto no vendida o devuelta. Un margen que parece excelente sobre el precio de tarifa se queda flaco cuando entran los costes accesorios.
Y hay un coste que no aparece en ninguna factura: el tiempo. Si una actividad secundaria da 2.000 euros al año pero exige doscientas horas, la rentabilidad del dinero puede ser espléndida y la de la vida mucho menos.
El número con el que hay que comparar todo lo demás
Un ROI positivo no significa que la operación haya sido buena: significa que ha rendido más que cero. La comparación honesta es con lo que habrías obtenido sin hacer nada en particular, es decir con una inversión aburrida y líquida. Si un proyecto complicado y arriesgado rinde menos que esa base, el riesgo se ha corrido en vano.
La inflación entra aquí: un +3% en un año en que los precios subieron un 4% es una pérdida de poder adquisitivo, aunque la cuenta muestre un número mayor que antes.
Herramientas cercanas
Para el rendimiento en el tiempo está Interés compuesto; para saber cuánto vale hoy una cantidad de ayer, Calculadora de inflación. Quien vende un producto encuentra en Punto de equilibrio cuántas unidades cubren los costes, y en Calculadora de IVA el paso entre precio con y sin impuesto.