Generador de códigos de barras
Crea un código de barras EAN-13 (productos) o Code-128 (texto y números) y descárgalo en PNG o SVG. Todo funciona en tu navegador y no se envía ningún dato online.
¿EAN-13 o Code-128?
EAN-13 es el código de 13 dígitos impreso en los productos de tienda: introduce 12 dígitos y el decimotercero (dígito de control) se calcula solo. Code-128 es más flexible y codifica letras, números y símbolos: perfecto para códigos internos de almacén, etiquetas, envíos e inventario.
¿PNG o SVG para imprimir?
Para imprimir etiquetas elige SVG: al ser vectorial se mantiene nítido a cualquier tamaño, algo esencial para que el escáner lea bien las barras. PNG sirve para verlo en pantalla o en documentos.
El dígito de control no es un número cualquiera
La última cifra de un EAN-13 no forma parte del código, es un control calculado a partir de las otras doce: se suman las cifras alternando peso 1 y peso 3, y la cifra final es la que lleva el total al múltiplo de diez más cercano. Existe para que el lector descarte una lectura errónea en vez de aceptarla.
Por eso un código inventado casi nunca se lee: la probabilidad de que doce cifras al azar tengan ya la decimotercera correcta es de una entre diez. Si el código tiene que funcionar en una tienda de verdad, las primeras cifras no se inventan en absoluto: identifican el país y la empresa, y se asignan.
Los espacios en blanco cuentan tanto como las barras
Alrededor del código hace falta un margen vacío de al menos diez veces la barra más fina por cada lado. Son las «zonas de silencio», y una etiqueta impresa al borde o dentro de un marco no se lee, aunque las barras sean perfectas.
El otro error clásico es empequeñecer el código para que quepa: por debajo del 80 % del tamaño nominal las barras se funden al imprimir. El contraste hay que mantenerlo alto: barras negras sobre blanco funcionan siempre, barras rojas sobre fondo oscuro casi nunca, porque muchos lectores usan una luz roja que no distingue el rojo.
El código de barras no contiene el precio
En la etiqueta de un producto el código identifica el artículo, no lo que cuesta: el precio vive en la base de datos de la caja. Por eso el mismo código exacto cuesta cosas distintas en dos tiendas, y cambiar un precio no obliga a reimprimir nada.
La excepción son los códigos de peso variable de los mostradores de frescos, que empiezan por 2 y llevan el peso o el importe calculado por la balanza: esos valen solo dentro de la tienda que los imprimió. Si un código empieza por 2, no lo busques en internet.
Herramientas cercanas
Si necesitas un código que contenga una dirección o un texto, el camino es Generador de códigos QR, y para volver a leerlo Lee un código QR. Para imprimir etiquetas en filas sobre una hoja, mira Imágenes a PDF.