Convertidor de volumen

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Galones y pintas: ojo a la diferencia entre EE. UU. y Reino Unido

No existe un único galón: el galón estadounidense contiene 3,785 litros, mientras que el galón imperial británico son 4,546 litros, casi un litro más. Lo mismo pasa con la pinta: 16 onzas líquidas (473 ml) en Estados Unidos, pero 20 onzas imperiales (568 ml) en un pub británico. La «taza» de las recetas estadounidenses también es una unidad precisa: 236,6 ml, normalmente redondeados a 240 ml en la práctica. Este convertidor usa las unidades estadounidenses para pintas y tazas, y muestra los dos galones uno al lado del otro para que nunca los confundas.

Referencias cotidianas para estimar volúmenes

Para hacerte una idea de las cifras: una lata de refresco estándar es de 12 fl oz (355 ml), una garrafa de leche es un galón, una botella de vino son 750 ml y un cubo de casa contiene alrededor de 2,5 galones. El metro cúbico, la unidad que aparece en muchas facturas del agua, equivale a 1.000 litros, unos 264 galones: más o menos el contenido de seis bañeras llenas.

Las onzas que no son onzas

La onza líquida americana y la británica son distintas: 29,57 ml frente a 28,41. En una sola onza la diferencia es invisible, en una receta de veinte onzas se convierte en un vaso largo, y en los cócteles cambia el resultado de forma evidente.

Peor todavía, la onza es también una unidad de peso (28,35 g), y en las recetas americanas las dos se confunden continuamente. La regla para distinguirlas: si el ingrediente es líquido se entiende el volumen, si es harina o azúcar casi siempre el peso, pero la receta hay que leerla con atención.

La cuchara y la taza no son iguales en todas partes

La taza americana son 240 ml, la británica moderna 250, la australiana 250 y la japonesa 200. Una receta anglosajona traducida sin decir qué taza produce diferencias del 20 % en los ingredientes principales.

También cambia la cuchara: 15 ml casi en todas partes, pero 20 ml en Australia. Para los ingredientes en poca cantidad (levadura, sal, especias) el volumen es una unidad intrínsecamente imprecisa, porque depende de lo compactado que esté el polvo: donde se pueda, la receta se convierte a gramos.

Volumen y peso no son lo mismo

Un litro de agua pesa un kilo, pero un litro de harina pesa unos 600 gramos y un litro de miel unos 1.400. Cada ingrediente tiene su densidad, y convertir volúmenes en pesos sin conocerla es la forma más sencilla de estropear una masa.

Por eso la cocina europea pesa y la americana mide en volumen: dos tradiciones distintas, ninguna mejor que la otra, pero incompatibles al traducirse. Con la balanza el resultado es repetible, con las tazas depende de cómo se llenen.

Herramientas cercanas

Para convertir los ingredientes a gramos están Medidas de cocina y Escalar una receta. Para las demás unidades está Conversor de longitudes.