Escalar una receta
Ajusta las cantidades al número de personas que quieras: pega los ingredientes, indica las raciones originales y las que necesitas, y obtén las cantidades recalculadas.
Solo se recalcula el primer número de cada línea (la cantidad). Aun así, revisa los tiempos y las temperaturas de cocción, que no deben escalarse.
Cómo funciona
La herramienta calcula un factor dividiendo las raciones que quieres entre las raciones de la receta y luego multiplica
la cantidad que hay al principio de cada línea por ese factor. Admite números enteros, decimales
(por ejemplo 1.5) y fracciones (por ejemplo 1/2 o 1 1/2).
Consejo
Algunos ingredientes no se escalan de forma perfectamente lineal: la levadura, la sal, las especias y los aromáticos a menudo hay que dosificarlos «al gusto» cuando cambias mucho las cantidades. Y recuerda que los tiempos y las temperaturas de cocción normalmente no cambian: cambia el tamaño del molde en su lugar.
Lo que no se escala de forma lineal
Multiplicarlo todo por dos funciona con la harina, el agua, el azúcar y las grasas; no funciona con la levadura, la sal, las especias y los aromas. La levadura doblada en una masa doble hace fermentar demasiado deprisa y deja un regusto; las especias dobladas tapan todo lo demás.
La regla práctica es subir alrededor de una vez y media donde se querría doblar, y probar. Vale también para el ajo, la guindilla y los licores: son ingredientes que se perciben de forma no lineal, así que la cantidad doble se nota como mucho más del doble.
Los tiempos y las temperaturas no se doblan
Un bizcocho doble no se hornea en el doble de tiempo, ni tampoco en el mismo: depende de lo gruesa que sea la masa. Si doblas la cantidad manteniendo el mismo molde, la cocción se alarga bastante y hay que bajar la temperatura diez o veinte grados, si no por fuera se quema y por dentro queda cruda.
La solución más segura es mantener el grosor y cambiar la superficie: dos moldes en vez de uno, o un molde con el doble de área. Con el grosor intacto, tiempo y temperatura siguen siendo los de la receta original, que es lo único que la cuenta no sabe decirte.
Las cazuelas son el límite de verdad
Doblar los ingredientes en una cazuela que no tiene sitio cambia el resultado más que la receta: un sofrito en una sartén demasiado llena hierve en vez de dorarse, y un risotto en una olla estrecha no evapora. Son diferencias de cocción, no de cantidades.
Por el mismo motivo reducir a la mitad tiene sus problemas: medio huevo no existe (se bate el huevo entero y se pesa la mitad), y en una sartén grande una cantidad pequeña se seca demasiado. Por debajo de cierta cantidad conviene hacer la receta entera y guardar el resto.
Herramientas cercanas
Para las cantidades según los comensales está Raciones por persona, y para cambiar de molde Raciones de la tarta. Las unidades anglosajonas se convierten con Medidas de cocina.