Ideas de contenido

Pulsa el botón para obtener una idea de contenido que convertir en una publicación, una historia o un vídeo.

Para qué sirve

Cuando no sabes qué publicar, una idea concreta vuelve a poner en marcha la creatividad. Adapta cada propuesta a tu tema y a tu público.

Consejo

Guarda una lista con las ideas que más te gusten: así siempre tendrás contenido listo en los días «en blanco».

El bloqueo no es falta de ideas

Quien se queda parado ante el folio en blanco casi siempre ya tiene las ideas: lo que falta es un criterio para elegir y el permiso para publicar algo imperfecto. Por eso cualquier estímulo lo pone otra vez en marcha: no añade una idea, quita la decisión.

La prueba es que casi nadie se queda sin cosas que decir cuando alguien le hace una pregunta. De ahí la costumbre más útil: mantener una lista abierta donde ir echando las ideas según llegan — una pregunta recibida, un error visto, algo aprendido — en vez de buscarlas en el momento de publicar.

Las cuatro cosas que se pueden publicar

Prácticamente todo cabe en cuatro familias. Enseñar: cómo se hace algo, qué evitar, cuánto cuesta. Mostrar: el detrás de cámaras, el trabajo en marcha, el resultado. Contar: un error, una decisión, un cambio. Preguntar: una opinión, una preferencia, un consejo.

La cuarta es la que casi nadie usa y la más eficaz para construir un público, porque es la única en la que la otra persona tiene algo que hacer. Y la tercera es la que la gente recuerda, porque es la única en la que hay alguien dentro: las publicaciones que quedan son casi siempre aquellas en las que algo salió mal.

Lo que funciona se vuelve a hacer

La idea de que cada publicación tiene que ser nueva es la razón por la que tanta gente lo deja. Quien trabaja bien hace lo contrario: cuando un contenido funciona, lo rehace en otro formato — el mismo tema como vídeo, como imagen, como lista — y lo vuelve a publicar unos meses después, porque el público ha cambiado y casi nadie lo había visto.

Merece la pena también mirar hacia atrás en vez de hacia delante: los propios contenidos más vistos del año pasado dicen qué le interesa a quien te sigue, y son una lista de temas ya validada. Es la fuente de ideas más fiable que existe, y no exige inspiración.

El calendario, y por qué la constancia gana a la calidad

En casi todas las plataformas un ritmo regular, aunque modesto, produce más resultados que una serie de picos seguidos de meses de silencio: tanto porque el público se acostumbra como porque hace falta volumen para entender qué funciona. Con cuatro publicaciones al año no se aprende nada.

La forma práctica de mantenerlo es producir por lotes: preparar cinco contenidos en una sesión cuesta mucho menos que cinco sesiones de uno, porque el tiempo se va en ponerse en condiciones de trabajar. Y es la única defensa contra la semana mala, que siempre llega.

Herramientas cercanas

Para los textos están Generador de pies de foto y Generador de biografías, para los límites Contador de caracteres por plataforma. Para los vídeos Generador de títulos y Miniatura de un vídeo.