Generador de captions
Pulsa el botón para obtener un caption listo con el que empezar tu próxima publicación.
Para qué sirve
Escribir el texto adecuado se le atraganta a cualquiera: usa estas ideas como base y adáptalas a tu contenido y a tu tono de voz.
Consejo
Un buen caption invita a la acción: haz una pregunta o pide que guarden la publicación para aumentar los comentarios.
La primera línea hace casi todo el trabajo
En el flujo de una red social solo se ve el principio del pie de foto: el resto queda detrás de un «más» que casi nadie toca. Esa línea es por tanto un titular, no una introducción, y hay que escribirla como tal: una pregunta, una afirmación tajante, un número, una confesión. Todo lo que empieza con «Hola a todos» o «Hoy quiero hablaros de» ya ha gastado el espacio que contaba.
El resto del pie sirve, pero para quien ya ha decidido abrirlo: ahí se puede respirar, contar, explicar. La estructura que funciona es la de los periódicos: lo más importante primero, y los detalles en orden decreciente.
La llamada a la acción, y por qué debe ser una sola
Un pie que pide comentar, guardar, compartir, seguir y visitar el enlace no consigue nada: quien lee no elige, cierra. Una sola llamada, concreta y fácil, funciona mucho mejor: «guárdalo para cuando te haga falta» pide un esfuerzo mínimo y produce un gesto que las plataformas consideran una señal fuerte.
Las preguntas funcionan si se pueden responder en tres palabras: «¿tú cuál usarías?» consigue comentarios, «contadme vuestra experiencia» casi nunca, porque exige escribir un texto. Y es mejor preguntar algo sobre lo que la gente ya tiene una opinión que algo sobre lo que tiene que pensar.
Los hashtags, que cuentan menos de lo que se cree
Sirven como etiquetas de tema, no como reclamo: los generalísimos meten la publicación entre millones de otras y no traen a nadie, los específicos llegan a poca gente pero interesada. Tres o cinco pertinentes valen más que treinta al azar, y en algunas plataformas el exceso se penaliza directamente.
Merece la pena también escribirlos de forma legible, con la inicial en mayúscula de cada palabra: los lectores de pantalla consiguen separar las palabras solo así, y una larga fila de letras pegadas es ilegible para cualquiera.
Qué no va en el pie de foto
Los enlaces clicables, que en varias plataformas no son clicables en absoluto: aparecen como texto y además la publicación se muestra a menos gente, porque lleva fuera. El destino va en la biografía o en la función correspondiente. Y la información imprescindible, como la hora de un evento o el precio, que si vive solo en el pie se pierde cuando la publicación se recomparte como imagen.
Una última cosa que casi nadie hace: releer el pie después de publicar, en el flujo, tal como lo ve quien pasa. Es la única forma de darse cuenta de que la primera línea se ha cortado a mitad de una palabra, o de que la única frase visible no dice nada.
Herramientas cercanas
Para los límites está Contador de caracteres por plataforma, para la biografía Generador de biografías y para las ideas Ideas para los contenidos. Para los hashtags de un texto Extraer los hashtags, y para las imágenes Redimensionar foto.