Porcentaje completado

Introduce cuánto has hecho y el total: mira el porcentaje completado con una barra de progreso.

Para qué sirve

Cuántas páginas del libro he leído, cuántas tareas he terminado, cuántos kilómetros llevo de la etapa, cuántas casas de la lista se han visitado: dos números, hecho y total, y el porcentaje que sale. La barra sirve para algo concreto: un porcentaje escrito se lee, una barra se ve, y de un vistazo dice si vas por la mitad, casi al final o si acabas de empezar.

La cuenta

Porcentaje = hechos ÷ total × 100. El total tiene que ser mayor que cero, si no la pregunta no tiene respuesta y aquí no aparece nada en vez de un número sin sentido. Si los hechos superan el total el porcentaje pasa del cien, y se muestra tal cual, porque superar un objetivo es información: la barra, en cambio, se para llena, porque una barra más larga que su caja no se puede dibujar.

Lo que el número no dice

El porcentaje de cosas hechas no es el porcentaje de trabajo hecho. En cualquier proyecto las entradas no pesan lo mismo: siete tareas de diez pueden ser el 30% del esfuerzo, si las tres que quedan son las difíciles. Es el motivo por el que los trabajos se quedan «al noventa por ciento» durante semanas, y es una forma de engañarse que solo se evita escribiendo al lado de cada entrada cuánto tiempo cuesta, en vez de contarlas y ya.

Vale también al revés, y esa es la parte útil: si estás leyendo un libro y vas por el 40% después de tres días, la cuenta dice que quedan cuatro o cinco, y es una previsión honesta porque las páginas, esas sí, pesan casi todas igual.

Herramientas cercanas

Si no tienes el total y quieres sacarlo del porcentaje está Cálculo de porcentajes. Para comparar dos valores, antes y después, Variación porcentual. Y si lo que mides es cuánto falta para una fecha, en vez de sobre un total, la página es Cuenta atrás.