Regla Schengen 90/180

Introduce tus periodos de estancia (una línea por periodo, por ejemplo «2024-06-01 → 2024-06-20») y una fecha de referencia: obtén los días usados y los que te quedan.

Qué es la regla 90/180

Los ciudadanos de fuera de la UE pueden permanecer en el espacio Schengen un máximo de 90 días en cualquier periodo de 180. La ventana es «móvil»: se cuentan los días pasados en los 180 días anteriores a la fecha que consultas.

Cómo rellenarlo

Escribe cada estancia en una línea con las dos fechas en formato AAAA-MM-DD. La fecha de referencia suele ser el día de tu próxima entrada o el día de hoy. Es una estimación: para trámites oficiales consulta con las autoridades.

Por qué la ventana se llama móvil

No hay noventa días al año que gastar: hay un límite que se comprueba cada día. En cualquier momento se mira ciento ochenta días hacia atrás y se cuentan los pasados dentro del área: si son más de noventa, se está fuera de límite. La consecuencia es que el recuento no se pone a cero nunca en una fecha fija.

De ahí el error más común: pensar que después del uno de enero se empieza de cero. No es así, y tampoco lo es después de haber salido: salir para el contador, no lo vacía. Los días vuelven a estar disponibles de uno en uno, según van saliendo de la ventana de los ciento ochenta, y por eso el cálculo de cabeza casi siempre falla.

Cómo se cuentan los días, exactamente

El día de entrada y el de salida cuentan los dos enteros, aunque se haya llegado a medianoche y salido al amanecer: un viaje de dos días consume dos. Cuentan los días de presencia física en el área, no los días de viaje.

El área cuenta como un único país: pasar de Francia a Alemania y luego a España no pone nada a cero, porque no se ha salido. Y conviene saber que el espacio Schengen no coincide con la Unión Europea: algunos países de la Unión quedan fuera, y algunos países fuera de la Unión forman parte de él.

Qué pasa si se sobrepasa

El recuento no es una formalidad: en la frontera se leen los sellos, y con el sistema electrónico de entradas y salidas la comprobación se vuelve automática. Las consecuencias van de una multa a una prohibición de reentrada de meses o años, y quedan registradas.

Conviene saber que un sello puede ser ilegible o faltar, y que la carga de demostrar cuándo se salió recae en quien viaja: conservar las tarjetas de embarque, los recibos y las reservas es la defensa más sencilla. Un error de buena fe se explica mucho mejor con documentos que con la memoria.

Los casos en los que la regla no se aplica

A quien tiene un permiso de residencia o un visado nacional de larga duración de un país del área: ese tiempo no cuenta en el cálculo de los noventa días. Y, en sentido contrario, a los ciudadanos de la Unión y a sus familiares, que circulan con otras reglas.

Luego están los acuerdos bilaterales firmados por algunos países antes de Schengen, que en ciertos casos permiten estancias adicionales: son antiguos, discutidos y se aplican de forma desigual, y apoyarse en uno de ellos sin comprobarlo en la embajada es arriesgado. Esta página hace la cuenta; la decisión, cuando los días están al límite, hay que tomarla con una fuente oficial.

Herramientas cercanas

Para contar los días entre dos fechas está Diferencia entre dos fechas y para los días laborables Días laborables. Para el resto del viaje Duración del vuelo, Jet lag y Prefijos telefónicos.