Sueldo bruto/neto
Elige la dirección, introduce el importe anual y el número de pagas: obtén el neto o el bruto estimado, al mes y al año.
Cómo funciona
Al sueldo bruto se le restan las cotizaciones sociales (alrededor del 9,19 %) para obtener la base imponible, sobre la que se aplican los tramos del IRPEF italiano (23 % hasta 28.000 €, 35 % hasta 50.000 €, 43 % por encima) menos las deducciones por trabajo.
Importante
Es una ESTIMACIÓN simplificada: no incluye los recargos regionales y municipales, las bonificaciones en nómina ni las deducciones especiales. La cifra real puede variar.
Por qué la subida en nómina siempre es menor que la prometida
El impuesto sobre la renta va por tramos, y esta es la parte que más confunde: una subida no cambia el tipo de todo el sueldo, solo el de la parte que supera el umbral. Quien pasa de 27.000 a 29.000 no paga el 35% sobre todo: paga el 23% hasta 28.000 y el 35% solo sobre los mil de encima. El miedo a «ganar más y llevarse menos» por culpa de los tramos es por tanto infundado.
La razón por la que la subida se adelgaza de todos modos es otra: sobre los dos mil brutos de más se pagan primero las cotizaciones, luego el impuesto al tipo más alto, y además las deducciones bajan a medida que sube la renta. La suma de los tres efectos hace que de cien euros brutos de más lleguen a menudo poco más de la mitad.
El coste para la empresa es un tercer número
Entre lo que gasta la empresa y lo que llega a la cuenta hay dos pasos, no uno. Por encima del bruto del trabajador está la parte de cotizaciones a cargo del empleador, que es mucho más alta que la retenida al trabajador y no aparece en la nómina, más la provisión de la indemnización y las demás partidas del convenio.
Por eso en una negociación las dos partes hablan de números distintos de buena fe: el candidato piensa en el neto mensual, la empresa en el coste anual, y entre los dos puede haber casi el doble. Preguntar desde el principio si se está hablando de bruto, de neto o de coste de empresa evita meses de equívocos.
Las partidas que esta estimación no conoce
Los recargos autonómicos y municipales, que cambian de un municipio a otro y pueden valer algunas decenas de euros al mes; el número de pagas, porque con paga extra de junio y de diciembre el mismo bruto anual se reparte en trece o catorce nóminas en vez de doce; los familiares a cargo y las deducciones que conllevan; los bonus de resultados con tributación reducida; los cheques de comida, que no son renta dentro de ciertos límites.
Luego está la regularización de fin de año, que ajusta las retenciones mensuales al impuesto realmente debido: es la razón por la que la nómina de diciembre casi siempre es distinta de las demás, en un sentido o en otro.
El neto no es el poder adquisitivo
Dos ofertas con el mismo neto no valen lo mismo si una está en una ciudad donde el alquiler cuesta el doble, si una supone dos horas de desplazamiento al día o si una incluye cheques de comida y la otra no. Merece la pena añadir a la comparación las partidas no monetarias: el seguro médico, el plan de pensiones con aportación de la empresa, los días de vacaciones por encima del mínimo, la posibilidad de trabajar desde casa.
Y el bruto cuenta de todos modos para algo que el neto no dice: es la base sobre la que se calculan la indemnización, las cotizaciones y por tanto la pensión futura. El mismo neto conseguido con un bruto más bajo no es lo mismo.
Herramientas cercanas
Para la indemnización acumulada está Cálculo de la indemnización; para organizar lo que llega a la cuenta Presupuesto 50/30/20 y Objetivo de ahorro. Quien trabaja por cuenta propia encuentra en Tarifa por hora para autónomos la cuenta hacia atrás desde el neto deseado.