Alimentos peligrosos para perros y gatos
La lista completa de los alimentos tóxicos o peligrosos para perros y gatos, con el motivo de cada uno.
Para qué sirve
Muchos alimentos habituales para nosotros son peligrosos para perros y gatos. Esta lista te ayuda a comprobarlo rápidamente antes de darles (o dejar caer) algo.
Importante
Si tu mascota come un alimento tóxico, llama enseguida a tu veterinario o a un centro antivenenos: no esperes a que aparezcan los síntomas.
Los cuatro que hay que saberse de memoria
Chocolate y cacao. Contienen teobromina, que el perro elimina lentísimamente. Cuanto más negro es el chocolate, más lleva: el cacao puro en polvo y el negro son los peores, el chocolate con leche exige cantidades mucho mayores, el blanco casi no cuenta. La dosis que de verdad pesa la calcula Chocolate tóxico para perros.
Xilitol. Es el edulcorante de los chicles sin azúcar, de algunas pastas de dientes, de algunos caramelos y de algunas cremas de cacahuete. En el perro provoca un desplome repentino de la glucemia y, a dosis mayores, un daño grave en el hígado. Es el más insidioso de la lista porque basta muy poco y porque nadie piensa que un chicle sea un veneno.
Uva y pasas. En algunos perros provocan una insuficiencia renal aguda, y el motivo por el que ocurre todavía no está claro: no existe una dosis considerada segura, y justo por eso la ingestión hay que comunicarla siempre al veterinario.
Cebolla, ajo, puerro y chalota. Dañan los glóbulos rojos, con un efecto que se acumula con el tiempo y que aparece incluso días después. Valen cocidos igual que crudos, y valen en polvo: la pastilla de caldo, el sofrito y las sobras de salsa son la vía de entrada más común.
El gato tiene dos entradas más
El gato es más sensible que el perro a la cebolla y al ajo, y tiene un problema que el perro no tiene: el atún como alimento habitual. Un trocito de vez en cuando no hace nada, pero una dieta basada en atún para personas lleva a carencias y a un exceso de sustancias que el gato no gestiona. A los gatos hay que mantenerlos lejos también de la leche: de adultos casi ninguno digiere la lactosa, y el resultado es solo un trastorno intestinal.
Qué hacer, y en qué orden
Llamar enseguida, sin esperar a los síntomas: con casi todas estas sustancias el tiempo es la variable que más importa, y los síntomas aparecen cuando la absorción ya se ha producido. Al veterinario le hacen falta tres datos: qué, cuánto y cuándo; si está el envase, hay que guardarlo.
No provocar el vómito por cuenta propia. Con algunas sustancias empeora las cosas, y los remedios caseros que circulan por internet (sal, agua oxigenada) hacen daño por su cuenta. Es una decisión de quien responde al teléfono, no de quien busca en internet.
Herramientas cercanas
Para la dosis de chocolate que de verdad supone riesgo está Chocolate tóxico para perros. Para las cantidades de comida correctas están Necesidades calóricas del perro, Necesidades calóricas del gato y Dosis de pienso, y para el agua Agua para perros y gatos.