Convertir imagen
Cambia una imagen de un formato a otro en segundos: PNG, JPG, WebP o AVIF, incluso partiendo de fotos HEIC del iPhone. Sin subir nada a ninguna parte.
JPG, PNG, WebP, GIF, BMP, AVIF o HEIC (iPhone)
¿Qué formato elegir?
JPG es la opción universal para las fotos: archivos pequeños que se abren en cualquier sitio, pero sin transparencia. PNG mantiene cada píxel intacto y admite fondos transparentes: perfecto para logotipos y gráficos, a cambio de archivos más grandes. WebP es el formato moderno de la web: hasta un 30 % más ligero que JPG con la misma calidad visual, y compatible con todos los navegadores actuales.
Una nota sobre la transparencia
Cuando conviertes a JPG un PNG con fondo transparente, la transparencia se sustituye por blanco sólido: JPG simplemente no la admite. Si necesitas conservar el fondo transparente, elige PNG o WebP como formato de salida.
Las dos familias de formatos
Por un lado los formatos con pérdida, JPEG y en parte WebP y AVIF: tiran información que el ojo apenas nota, y por eso pesan poco. Por otro los formatos sin pérdida, PNG, GIF, TIFF y BMP: conservan cada píxel exactamente como estaba, y pesan mucho más en una fotografía.
La regla que se deduce es sencilla: fotografía con pérdida, gráfico sin pérdida. Una foto en PNG pesa cinco o diez veces un JPEG equivalente sin ganar nada visible; una captura en JPEG se vuelve borrosa alrededor de las letras y ni siquiera es más ligera.
Lo que nunca se recupera
Convertir de un formato con pérdida a uno sin pérdida no devuelve la calidad perdida: de un JPEG a un PNG se obtiene un archivo más grande con exactamente los mismos defectos. Es el error más extendido, y el que lleva a la gente a archivar fotografías en PNG creyendo que las preserva.
Y cada salto entre dos formatos con pérdida vuelve a comprimir desde cero: la segunda compresión tira cosas que la primera ya había dejado al límite. La forma correcta de trabajar es por tanto partir siempre del original, hacer todos los cambios, y convertir una sola vez al final.
Los casos particulares que sorprenden
La transparencia: al convertir un PNG transparente a JPEG el fondo se vuelve blanco o negro, y no hay forma de volver atrás. Si el archivo tiene que ser transparente, los formatos son PNG y WebP. Las animaciones: un GIF animado convertido a PNG se queda en un solo fotograma, y cuál depende del programa.
El perfil de color: una imagen guardada en Adobe RGB y convertida sin llevarse el perfil sale con los colores apagados, y es la causa clásica de las fotos que en la web parecen desvaídas respecto a como se veían en el programa. Para la web la opción segura sigue siendo el sRGB.
WebP y AVIF, y cuándo conviene usarlos
Son los dos formatos modernos: a igualdad de calidad pesan entre un veinte y un cincuenta por ciento menos que un JPEG, y saben gestionar tanto la transparencia como la animación. Para una página web son la elección correcta, y a estas alturas todos los navegadores los abren.
Fuera del navegador, sin embargo, el soporte sigue siendo irregular: muchos formularios de subida, programas de diseño más antiguos, impresoras y televisores no los aceptan. La regla práctica es WebP para la web, JPEG para todo lo que tenga que viajar: cuando un archivo hay que adjuntarlo a un trámite o entregárselo a otra persona, el formato universal vale más que el puñado de kilobytes ahorrados.
Herramientas cercanas
Para el peso están Comprimir imagen y Comprimir a un peso exacto, para las medidas Redimensionar foto. Para casos concretos De HEIC a JPG, De SVG a PNG y De PDF a imágenes.