Crea tu enlace de WhatsApp
Genera el enlace wa.me que abre un chat contigo, con un mensaje ya escrito y código QR: perfecto para tu web, tu biografía de Instagram o la ficha de Google de tu negocio.
Cómo funciona
El formato oficial es wa.me/<prefijo><número>?text=<mensaje>: quien haga clic (o escanee el QR) abre un chat de WhatsApp contigo, con el mensaje ya escrito. La herramienta normaliza el número (espacios, guiones, +, 00) y codifica el mensaje por ti.
Ojo al prefijo
El número tiene que estar en formato internacional, sin + y sin 00. En la mayoría de los países se quita el 0 inicial del formato local (por ejemplo, en Reino Unido 07911… se convierte en 447911…); los fijos italianos son una excepción y conservan su 0.
Privacidad
El enlace se crea en tu navegador: el número y el mensaje no se envían nunca a ningún servidor.
Para qué sirve de verdad un enlace directo
Sirve para quitar de en medio el paso más frágil de todos: guardar un número en la agenda. Quien ve un número en un cartel, en un folleto o en una página tiene que copiarlo, abrir la aplicación, buscarlo y escribir; con un enlace toca una sola vez y la conversación ya está abierta, con el mensaje ya escrito.
Por eso funciona bien impreso como código QR en el escaparate de una tienda, en la carta de un local, en un cartel de alquiler o en una tarjeta de visita: quien lo escanea se encuentra escribiendo «Querría reservar una mesa para dos» sin haber tecleado nada. Y funciona también en un correo o en un botón de una web.
El prefijo es donde se equivoca todo el mundo
El número hay que escribirlo en formato internacional sin el más y sin ceros iniciales: para Italia, 39 seguido del número completo de móvil. El error más común es dejar el signo más o los ceros iniciales, y entonces el enlace no abre ninguna conversación ni da un error claro: sencillamente no encuentra a nadie.
El segundo error afecta a los fijos italianos, donde el cero inicial del prefijo de ciudad hay que conservarlo: un número de Roma queda como 39 seguido de 06 y el resto. Es la excepción que confunde, porque en los móviles ese cero no está en absoluto.
El mensaje predefinido es la parte útil
Un enlace que abre el chat vacío le deja a la persona la tarea de pensar qué escribir, y ahí es donde se pierde la mitad de los contactos. Un mensaje ya preparado — «Querría información sobre el curso de octubre», «Estoy interesado en el anuncio» — arranca la conversación y además le dice a quien recibe de dónde viene el contacto.
De ahí un uso práctico: poner enlaces con mensajes distintos en sitios distintos. Quien responde sabe enseguida si el contacto viene del escaparate, del folleto o de la web, y sin ninguna herramienta de analítica. Es la forma más sencilla de saber qué funciona.
Lo que el enlace no hace, y las reglas que hay que respetar
No añade el número a la agenda de quien hace clic, no funciona si la persona no tiene la aplicación instalada, y en un ordenador abre la versión web solo si ya hay una sesión activa. En algunos navegadores internos de las redes sociales, los enlaces se abren dentro de la aplicación y eso puede impedir que se abra la app: es la causa más frecuente de los enlaces que «no funcionan» cuando llegan desde una red social.
Y hay una regla que pesa más que todas las demás: un enlace permite que alguien te escriba a ti, no que tú escribas a alguien. Enviar mensajes comerciales a números recogidos sin consentimiento está prohibido, y en WhatsApp lleva rápidamente al cierre de la cuenta además de a una infracción de las normas de protección de datos.
Herramientas cercanas
Para imprimir el enlace está Generador de códigos QR, y para leer el código de otro Leer un código QR. Para los textos de los mensajes Contador de caracteres por plataforma, y para la red de casa Código QR para el WiFi.