Nota → frecuencia (Hz)

Elige la nota, la octava y la afinación: obtén la frecuencia en hercios y el número MIDI correspondiente.

Para qué sirve

Cada nota corresponde a una frecuencia exacta: el A4 estándar son 440 Hz. Útil para afinar instrumentos, para el diseño de sonido y para entender la teoría musical.

Afinación 440 o 432

El estándar internacional son 440 Hz. Algunos prefieren los 432 Hz, considerados «más suaves»: aquí puedes elegir las dos.

Una escala de frecuencias, no de números

Las frecuencias de las notas no crecen de forma uniforme: se duplican en cada octava. El La central es 440 Hz, el de arriba 880, el de abajo 220. Entre un semitono y el siguiente la relación es siempre la misma, la raíz duodécima de dos, es decir alrededor de 1,0595, y por eso las teclas graves de un piano están separadas por pocos hercios y las agudas por cientos.

De ahí se deduce algo sorprendente: el oído oye relaciones, no diferencias. Diez hercios de error en un La grave son una desafinación evidente, esos mismos diez hercios en una nota aguda son casi imperceptibles. Es también la razón por la que las notas graves se afinan mejor de oído que las agudas.

Los cents, y la unidad con la que se mide una desafinación

Un semitono se divide en cien partes iguales llamadas cents, y es la unidad que hablan todos los afinadores. El umbral en el que un oído entrenado empieza a notar una diferencia está alrededor de los cinco cents, y por encima de diez casi todo el mundo la nota. Por debajo, la desafinación existe en los números pero no en la música.

Los cents sirven también para explicar por qué la escala que usamos es un compromiso. El temperamento igual divide la octava en doce partes idénticas, de modo que se puede cambiar de tonalidad libremente; pero las terceras y las sextas que resultan quedan algo fuera de las relaciones naturales, catorce y dieciséis cents. Es el precio que un instrumento de trastes o de teclado paga por poder tocar en todas las tonalidades.

Por qué la misma nota tiene nombres y números distintos

En la notación internacional el número junto a la letra indica la octava, y la convención más extendida es la científica, en la que el La de referencia es A4 y el Do central del piano es C4. Pero no todos los fabricantes la siguen: algunos sintetizadores y algunas librerías llaman a ese mismo Do central C3, y la diferencia de una octava entre dos programas es la causa más frecuente de una pista MIDI que suena una escala por encima o por debajo de lo previsto.

Una segunda forma de nombrar las notas es el número MIDI, en el que el La 440 es el 69 y cada semitono vale una unidad: es el idioma que hablan de verdad los programas musicales, y conviene conocerlo cuando se lee el contenido de una pista.

Para qué sirve conocer las frecuencias

En la mezcla, para entender dónde está la energía de un instrumento: la fundamental de un bajo eléctrico está aproximadamente entre 40 y 200 Hz, la de una voz masculina en torno a 100 o 150, la de una voz femenina una octava por encima. Cortar o realzar una banda sin saber qué nota vive dentro es la forma más rápida de vaciar un instrumento.

Y en la afinación, donde la frecuencia es la referencia objetiva que sustituye al oído: cualquier instrumento, del violín al timbal, se afina con el mismo número. El resto es oficio.

Herramientas cercanas

Para afinar un instrumento está Afinador de guitarra, para las notas de un acorde Notas de un acorde y para las distancias entre notas Intervalos musicales. Para los tiempos en milisegundos de los efectos De BPM a milisegundos.