Intervalos musicales
Elige dos notas: descubre el nombre del intervalo entre ellas y la distancia en semitonos.
Para qué sirve
Un intervalo es la distancia entre dos notas. Reconocerlo (tercera mayor, quinta justa, tritono…) es fundamental para la armonÃa, el canto y la composición.
Cómo funciona
La distancia se mide en semitonos: de C a G hay 7 semitonos, es decir, una quinta justa. La herramienta mide el intervalo subiendo desde la primera nota hasta la segunda.
Por qué un intervalo tiene dos nombres a la vez
El nombre de un intervalo está hecho de dos piezas que responden a dos preguntas distintas. El número (segunda, tercera, quinta) cuenta cuántas letras de distancia hay, contando también la de partida: de Do a Mi hay tres letras, asà que es una tercera. La calidad (mayor, menor, justa, aumentada, disminuida) dice cuántos semitonos hay realmente dentro de esas letras.
Por eso Do-Mi bemol es una tercera menor y Do-Re sostenido, que en el instrumento es el mismo sonido, es una segunda aumentada: el mismo número de semitonos, nombres distintos, porque distintas son las letras implicadas. La distinción parece académica hasta que se lee una partitura, donde el nombre dice para qué sirve ese intervalo.
Cómo se reconocen de oÃdo
El método que funciona es asociar cada intervalo al comienzo de una canción que se sepa de memoria. La cuarta justa es el arranque de la Marcha nupcial, la quinta justa el tema de Star Wars y el comienzo de Twinkle Twinkle, la sexta mayor el comienzo de My Way, la octava las dos primeras notas de Over the Rainbow.
Hace falta sin embargo una precaución: los intervalos descendentes no se reconocen con las mismas referencias que los ascendentes, y hay que ejercitarlos aparte. Es el error más común de quien estudia por su cuenta, y la razón por la que uno acaba reconociendo perfectamente una sexta al subir y fallándola siempre al bajar.
El tritono, el intervalo que parte la octava por la mitad
Tres tonos exactos, es decir seis semitonos: es el único intervalo que está justo en la mitad de la octava, y por eso el único que al invertirse sigue siendo él mismo. En la Edad Media su aspereza le valió el apodo de diabolus in musica, y durante siglos se enseñó a evitarlo.
En la música moderna es en cambio uno de los ladrillos fundamentales: vive dentro de todo acorde de séptima de dominante, entre la tercera y la séptima, y es precisamente su inestabilidad la que crea la tensión que pide resolverse. Sin tritono no existirÃan ni el blues ni casi ninguna cadencia final.
La inversión, y la regla del nueve
Al dar la vuelta a un intervalo, es decir al subir la nota grave una octava, se obtiene su inversión: la tercera se convierte en sexta, la cuarta en quinta, la segunda en séptima. Los dos números suman siempre nueve, y es la forma más rápida de calcularlo de cabeza.
La calidad se cambia por la contraria: mayor pasa a menor, aumentada pasa a disminuida, y justa sigue siendo justa. Por eso la cuarta y la quinta son las dos «justas»: cada una es la inversión de la otra, y en la música occidental son los dos intervalos más estables después de la octava.
Herramientas cercanas
Las notas que forman una escala están en Escalas musicales, las de un acorde en Notas de un acorde. Las familias de tonalidades están en CÃrculo de quintas, y las frecuencias en Nota y frecuencia en Hz.