BPM → delay/reverb (ms)

Introduce los BPM de la canción: obtén los milisegundos (y los Hz) de cada figura, para usarlos en el delay y la reverb a tempo.

Para qué sirve

Para ajustar el delay y la reverb «a tempo» con la canción: con unos BPM dados, cada figura (1/4, 1/8, tresillos…) corresponde a un tiempo exacto en milisegundos.

Cómo leerlo

1/4 es la negra (el pulso), 1/8 la corchea, «.» significa con puntillo (duración × 1,5) y «T» un tresillo. Los Hz sirven para filtros o LFO sincronizados.

De dónde viene la cuenta

Todo parte de una división: sesenta mil milisegundos en un minuto, divididos entre los pulsos por minuto, dan la duración de una negra. A 120 BPM son 500 milisegundos, a 90 son 667. De ahí todas las demás figuras son la mitad o el doble: la corchea es 250 a 120 BPM, la semicorchea 125, la blanca 1.000.

Las dos variantes que aparecen en todos los plugins son el puntillo y el tresillo. El puntillo alarga la figura la mitad, es decir la multiplica por 1,5; el tresillo la acorta a dos tercios. Suenan muy distintos: un delay a corchea con puntillo da la pulsación ancha típica de ciertas guitarras con efecto, el tresillo da una carrera nerviosa.

Por qué un delay a tempo se oye menos

Un eco que cae exactamente sobre una subdivisión se confunde con el ritmo y desaparece como efecto: se percibe como profundidad, no como repetición. Un eco fuera de tempo, en cambio, suena a error y lo emborrona todo. Por eso sincronizar es casi siempre el punto de partida, incluso cuando después se decide soltarse a propósito.

La excepción buscada es el delay ligeramente desplazado, unos pocos milisegundos: mueve el eco lo justo para que no esté perfectamente alineado, y da ese movimiento que los delays analógicos tenían por defecto. Muchos plugins tienen un control para eso, llamado normalmente «offset» o «humanize».

La reverberación: lo que cuenta es la cola

En la reverberación el número que hay que sincronizar no es el pre-delay sino la cola, es decir cuánto tarda en apagarse. Una cola más larga que el compás se solapa con el acorde siguiente y emborrona la armonía; una cola ajustada a una figura rítmica acaba en el silencio justo antes del golpe siguiente, y la pieza respira.

El pre-delay, en cambio, es el silencio entre el sonido directo y el comienzo de la reverberación, y es lo que mantiene una voz separada del ambiente: unas pocas decenas de milisegundos bastan para que la palabra se entienda y quede espacio alrededor. También él se puede poner a tempo, normalmente en una semicorchea o una fusa.

Los hercios, y para qué sirven

La columna en hercios es el inverso del tiempo: un ciclo cada 500 milisegundos hace 2 Hz. Sirve para los LFO, es decir las oscilaciones lentas que mueven un trémolo, un filtro o un auto-pan, y que en los sintetizadores se ajustan en hercios y no en figuras rítmicas.

Un uso menos evidente es el tiempo de relajación del compresor: llevarlo cerca de la duración de una corchea o una semicorchea hace que la respiración del compresor vaya a tempo con la pieza en vez de en contra. Es una de las formas más sencillas de hacer que una mezcla suene más compacta sin tocar los volúmenes.

Herramientas cercanas

El tempo de una pieza se encuentra con Contador de BPM y se mantiene con Metrónomo. Para las frecuencias de las notas está Nota y frecuencia en Hz, y para la parte de audio del vídeo Volumen del vídeo.