Test de webcam
Comprueba con un clic si tu webcam funciona, antes de la entrevista o de la llamada: vista previa en directo, resolución real y una foto de prueba. Nada sale de tu navegador.
Cómo funciona
El navegador te pedirá permiso para usar la cámara: acéptalo y verás la vista previa al instante, con el nombre de la cámara, la resolución real y los fotogramas por segundo. Si tienes varias cámaras puedes cambiarlas desde el menú.
Privacidad total
El vídeo NO se graba ni se envía a ninguna parte: se queda en tu navegador y se detiene al cerrar la página. También va genial para comprobar que ninguna otra aplicación esté ocupando la cámara.
Si no funciona
¿Permiso denegado? Haz clic en el icono de la cámara en la barra de direcciones. ¿Imagen negra? Puede que la cámara esté ocupada por otra aplicación o tapada por su obturador de privacidad.
Por qué la webcam muestra una imagen oscura
Casi nunca es un defecto de la cámara: es la luz a tu espalda. Con una ventana detrás, la cámara expone para la parte más clara del encuadre y la cara se convierte en una silueta. La corrección no es subir el brillo, que aclara también el fondo y lo aplana todo, sino darse la vuelta: la ventana delante, o una lámpara, y la cara vuelve a leerse.
El segundo motivo es que los sensores de las webcams son pequeños y con poca luz suben la ganancia, es decir amplifican: la imagen se aclara pero se llena de puntitos y los movimientos dejan estela. Añadir luz de verdad es la única corrección que no empeora ninguna otra cosa.
Los fotogramas por segundo que ves no son los declarados
Una webcam anunciada a treinta fotogramas por segundo puede bajar a quince o menos con poca luz, y no es una avería: para recoger más luz el sensor mantiene abierta más tiempo cada imagen, así que captura menos por segundo. Por eso en una habitación oscura el vídeo parece a saltos incluso con una conexión perfecta.
El otro cuello de botella es el puerto USB: una cámara de alta definición conectada a un concentrador compartido o a un cable largo puede no recibir bastante ancho de banda, y el programa baja resolución o fluidez en silencio. Probarla conectada directamente al ordenador distingue los dos casos en un minuto.
Qué dice la resolución, y qué no
Una cámara de 1080p no es automáticamente mejor que una de 720p: en las videollamadas el programa recomprime todo y a menudo transmite a una resolución más baja para caber en el ancho de banda disponible, así que la ventaja se pierde por el camino. Lo que siempre se nota, en cambio, es la calidad de la óptica y del sensor, y la luz.
Merece la pena comprobar también el encuadre: muchas webcams tienen un campo visual muy amplio, que recoge media habitación y empequeñece la cara. Acercarse, o subir la cámara a la altura de los ojos apoyándola en unos libros, cambia el resultado más que cualquier ajuste. Una cámara más baja que la cara es el encuadre menos favorecedor que existe.
La imagen negra, y sus causas
Si la vista previa se queda negra aunque el permiso esté dado, las causas son tres. La tapa de privacidad, que muchas cámaras llevan y que es fácil dejar cerrada. Otra aplicación que tiene ocupada la cámara, porque en Windows y en Mac el uso es exclusivo: basta una ventana de videollamada abierta en segundo plano. Y el interruptor físico presente en muchos portátiles, normalmente en una tecla de función.
Si en cambio la cámara ni siquiera aparece en la lista de dispositivos, el problema está por encima del navegador: es el sistema operativo el que no la ve, y hay que buscarlo ahí, entre permisos del sistema y conexión física.
Herramientas cercanas
Para probar el micrófono está Test del micrófono, para grabar la voz Grabadora de voz. Para trabajar un vídeo están Cortar vídeo, Qué vídeo es en realidad y Fotograma de un vídeo.