Unir imágenes
Combina dos o más imágenes en una sola foto: una al lado de otra, una debajo de otra o en cuadrícula. Todo funciona en tu navegador, los archivos nunca salen de tu dispositivo.
JPG, PNG o WebP, puedes elegir más de una
Cuándo viene bien unir imágenes
Una comparación antes/después, un collage de recuerdos, dos capturas para enseñar juntas, una tira de fotos para una historia: unir imágenes en un solo archivo hace que todo sea más fácil de compartir y de subir a las redes sociales.
¿Una debajo de otra, una al lado de otra o en cuadrícula?
Con una debajo de otra las imágenes se colocan una bajo la otra y se alinean al mismo ancho; con una al lado de otra quedan alineadas a la misma altura; la cuadrícula las coloca en un bloque cuadrado, práctico cuando tienes muchas fotos.
Las tres disposiciones, y cuándo usarlas
Apiladas es la opción para el antes y después vertical, para una conversación recortada de una pantalla o para una receta paso a paso: las imágenes se llevan al mismo ancho, así que conviene que partan ya con proporciones parecidas. Una al lado de otra es la opción para la comparación, porque el ojo compara lo que está en la misma línea.
En cuadrícula sirve cuando las imágenes son muchas y ninguna es más importante que las demás: un collage, una colección, una ficha de producto. Por encima de seis u ocho imágenes, sin embargo, cada una se vuelve demasiado pequeña para decir algo: mejor dos archivos separados que una cuadrícula ilegible.
El problema de las proporciones distintas
Si las imágenes tienen formas distintas, la unión las lleva a una medida común y algo tiene que ceder: o se recorta, perdiendo los bordes, o se deforma, y en una cara o en un logotipo se nota enseguida. El tercer camino es añadir bandas de color, que es la opción correcta cuando las imágenes son gráficos o documentos y recortar significaría perder información.
La manera de no encontrarse con el problema es recortar antes cada imagen a las mismas proporciones, en vez de dejar que decida la unión. En un antes y después, en particular, las dos fotos deben compartir el mismo encuadre: una comparación en la que el encuadre cambia no demuestra nada.
Qué hace que funcione un antes y después
Tres cosas, y ninguna tiene que ver con el montaje: la misma distancia, la misma luz y el mismo punto de vista. Una comparación en la que la segunda foto está hecha más de cerca o con más luz parece amañada aunque no lo esté, y por eso las comparaciones publicitarias se reconocen a ojo.
Merece la pena añadir un pequeño espacio entre las dos imágenes: sin separación el ojo las lee como una sola foto y la comparación se pierde. Una línea blanca de unos pocos píxeles basta, y poner las etiquetas «antes» y «después» quita cualquier ambigüedad sobre el orden.
El peso, y el formato adecuado
Una imagen unida pesa lo que la suma de las partes, y con cuatro fotos de móvil se llega fácilmente a varios megabytes. Conviene por tanto redimensionar antes y comprimir al final, una sola vez: el resultado es más ligero y la calidad mejor que comprimiendo cada pieza y uniendo después.
En el formato la regla es la de siempre: JPEG si las imágenes son fotografías, PNG si contienen texto o capturas, donde los bordes netos de las letras aguantan mal la compresión. Un collage de capturas guardado en JPEG se vuelve ilegible mucho antes de lo que uno espera.
Herramientas cercanas
Para preparar las imágenes están Redimensionar foto y Comprimir imagen, para añadir las etiquetas Escribir sobre una foto. Para hacer un documento con ellas está Imagen a PDF, y para tapar un dato Difuminar parte de la foto.