Aumentar o reducir en un %
Introduce el valor y el porcentaje: mira el resultado aumentado y reducido en ese porcentaje.
Para qué sirve
Una subida de tarifa, un descuento que aplicar, un alquiler que sube con el índice, una dosis que corregir, un sueldo con un recorte: son todos la misma operación, y hacerla de cabeza casi siempre acaba en un número aproximado. Aquí se ponen el valor y el porcentaje y se ven de una vez los dos sentidos, más la diferencia en valor absoluto, que es el número que hace falta cuando hay que decir «cuánto pierdo».
La trampa que pilla a todo el mundo: no se vuelve atrás
Subir un 10% y luego bajar un 10% no devuelve al punto de partida. De 100 se sube a 110, y el 10% de 110 es 11, así que se baja a 99. Siempre falta un trozo, y cuanto más alto es el porcentaje más se pierde: con el 50%, de 100 se va a 150 y luego a 75, es decir un cuarto menos. El motivo es sencillo: el segundo porcentaje se calcula sobre un número distinto del primero.
De aquí viene también el error de las rebajas: dos descuentos no se suman. Un −20% seguido de un −10% no es un −30%, es un −28%, porque el segundo se aplica al precio ya rebajado. Y para volver de verdad al precio de antes tras un descuento del 20% hace falta una subida del 25%, no del 20.
La cuenta, si quieres rehacerla a mano
Subida: valor × (1 + porcentaje ÷ 100). Bajada: valor × (1 − porcentaje ÷ 100). La forma rápida para la cabeza es multiplicar por el factor en vez de sumar la parte: para +22% multiplica por 1,22; para −35% multiplica por 0,65. Con los factores los descuentos seguidos se encadenan de verdad (0,80 × 0,90 = 0,72, es decir −28%).
Herramientas cercanas
Si tienes dos números y quieres saber cuánto ha cambiado el valor, la página es Variación porcentual; si tienes el precio completo y el rebajado y quieres el descuento en porcentaje, Porcentaje de descuento. Para el precio final de unas rebajas con varios descuentos está Calculadora de descuentos, y para quitar o añadir el IVA Cálculo del IVA.