Buscaminas

Toca las casillas para descubrirlas, evitando las minas. Los números indican cuántas minas hay alrededor. Activa 🚩 para marcar las minas sospechosas.

Cómo se juega

Descubre todas las casillas sin mina para ganar. El número de una casilla dice cuántas minas la rodean: úsalo para deducir dónde están. La primera jugada siempre es segura.

Banderas

Activa el modo 🚩 para marcar las casillas en las que crees que hay una mina y no tocarlas por error. Toca otra vez para quitar la bandera.

Las dos reglas que resuelven casi todo

La primera: si el número de una casilla es igual a las casillas tapadas que tiene alrededor, entonces todas son minas y se pueden marcar. La segunda: si las minas alrededor de una casilla están ya todas marcadas, todas las demás casillas vecinas son seguras y se pueden abrir. Con estas dos reglas solas se resuelve la gran mayoría de las situaciones.

El paso siguiente se da mirando dos números a la vez: si un 1 y un 2 son contiguos, las casillas que están solo bajo el 2 y no bajo el 1 contienen una mina más. Es el razonamiento que desbloquea las esquinas cerradas, y el que distingue a quien resuelve una cuadrícula media de quien se queda a medias.

El primer clic nunca es una mina

En las versiones modernas del juego la cuadrícula se genera después del primer clic, precisamente para garantizar que no se pierda enseguida, y en muchas también las casillas de alrededor se mantienen libres para que se abra un área de inmediato. No es una amabilidad casual: sin ello, una partida de cada diez terminaría al primer toque, y sería exasperante.

De ahí una consecuencia práctica: conviene empezar por una esquina o un borde. Las casillas de borde tienen menos vecinas, así que los números que aparecen son más bajos y más fáciles de interpretar, y la apertura inicial suele ser más amplia.

Cuando no hay una jugada segura

Ocurre, y no es un fallo del jugador: ciertas configuraciones son genuinamente ambiguas, es decir las dos disposiciones posibles de las minas son compatibles con los números visibles. En ese caso no existe una deducción, solo una probabilidad, y hay que elegir.

La elección correcta no es al azar: se cuentan las disposiciones posibles y se abre la casilla con la probabilidad más baja de contener una mina. Un caso clásico es aquel en que una casilla vecina está al cincuenta por ciento y una lejana, en zona virgen, ronda el veinte: conviene la segunda, aunque parezca menos informativa. El final de partida es casi siempre una apuesta, y la estadística del juego lo demuestra.

Por qué cuenta la relación entre minas y casillas

La dificultad no es el número de minas sino su densidad: en los niveles clásicos va de alrededor del 12% del principiante al 20% del experto, y por encima del veinticinco por ciento las cuadrículas se vuelven casi siempre irresolubles sin adivinar. Por eso las cuadrículas personalizadas con demasiadas minas no son más difíciles, son más azarosas.

El juego nace a principios de los años ochenta y se hace famoso con Windows 3.1 en 1992, donde se había incluido para enseñar a usar el botón derecho del ratón. Es probablemente la forma en que más personas en el mundo han aprendido a hacer una deducción lógica formal sin saberlo.

Herramientas cercanas

Para otro juego de lógica está Conecta 4 y para las palabras Adivina la palabra. Para el tiempo Temporizador online, y para la puntuación de una velada Marcador.