De decimal a fracción

Introduce un número decimal (p. ej. 0.75) y obtén la fracción equivalente simplificada.

Para qué sirve

Un número con coma no siempre dice lo que hace falta. 0,375 no sugiere nada; escrito 3/8 es una medida de llave inglesa. En la cocina 0,25 de la nata es un cuarto, en música 0,125 es una corchea, en el taller las medidas en pulgadas son todas fracciones. Aquí el decimal vuelve a su forma de fracción, ya reducida a términos mínimos.

Cómo se hace

El decimal se escribe como fracción con el denominador que es una potencia de diez, tantas veces como cifras haya después de la coma, y luego se simplifica dividiendo arriba y abajo por el máximo común divisor: 0,75 se convierte en 75/100, que simplificado es 3/4. Es exactamente el método que se aprende en clase, hecho sin escribir los pasos.

Lo que hay que saber: los decimales que no acaban

Un decimal periódico, como 0,333…, no se puede escribir entero, así que lo que escribes aquí es siempre una versión cortada. Si escribes 0,333 la respuesta correcta es 333/1000, no 1/3: son dos números distintos, y la página te da lo que has escrito de verdad, no lo que creías escribir.

Merece la pena conocer los más comunes, porque se reconocen a simple vista y se arreglan de cabeza: 0,333… es 1/3, 0,666… es 2/3, 0,1666… es 1/6, 0,142857… es 1/7. Si el número que tienes empieza así, la fracción que buscas es esa, no la que sale del corte.

Herramientas cercanas

El camino contrario es De fracción a decimal, que explica además qué fracciones dan un decimal que acaba y cuáles no. Para calcular cuánto vale una parte de una cantidad está Fracción de un número, y para quedarte solo con las cifras que necesitas Redondear un número.