Fracción a decimal
Introduce el numerador y el denominador: obtienes el número decimal correspondiente.
Para qué sirve
Una fracción dice una sola cosa: divide el número de arriba entre el de abajo. Hace falta cuando el número te llega escrito en fracción pero lo necesitas en decimal, es decir en casi todos los casos prácticos: una medida que hay que llevar a un metro, una proporción que va en una hoja de cálculo, una nota, una cantidad que hay que pesar en la báscula, la lectura de una llave de media pulgada.
El punto que en el colegio se olvida
No todas las fracciones dan un decimal que termina. 3/4 da 0,75 y se para; 1/3 da 0,333… y no se para nunca. La regla para saberlo antes de hacer la cuenta es precisa: se reduce la fracción a sus términos mínimos y se mira el denominador. Si contiene solo los factores 2 y 5 (2, 4, 5, 8, 10, 16, 20, 25, 40…) el decimal termina; si contiene cualquier otro factor primo (3, 7, 11, 13…) el decimal es periódico, es decir repite un grupo de cifras hasta el infinito.
Aquí el resultado se muestra con ocho cifras decimales como mucho, así que un decimal periódico se ve cortado: 1/3 aparece como 0,33333333 y 1/7 como 0,14285714. No es un error de cálculo, es que el número exacto no se puede escribir entero. Si necesitas el valor exacto, el sitio correcto es la propia fracción.
Las fracciones que se encuentran de verdad
1/2 = 0,5 · 1/3 = 0,333… · 1/4 = 0,25 · 1/5 = 0,2 · 1/8 = 0,125 · 2/3 = 0,666… · 3/4 = 0,75 · 1/16 = 0,0625. Las potencias de dos (medio, cuarto, octavo, dieciseisavo) dan siempre decimales que terminan, y por eso se usan en las medidas en pulgadas y en las recetas: se parten por la mitad todas las veces que quieras sin perder nunca nada.
Herramientas cercanas
El camino contrario, de un decimal a la fracción más simple que lo representa, es De decimal a fracción. Para calcular la fracción de una cantidad («tres cuartos de 240») está Fracción de un número, y para convertir la fracción en porcentaje Cálculo de porcentajes.