Tamaño de imagen & info de la foto
Sube una foto y consulta al instante sus dimensiones en píxeles, los megapíxeles, la relación de aspecto, el tamaño del archivo y el formato, con sugerencias sobre para qué te viene mejor.
JPG, PNG, WebP y cualquier otro formato que tu navegador pueda leer
Mejores usos para esta foto:
¿Cuántos megapíxeles hacen falta para imprimir?
Una impresión de calidad necesita unos 300 puntos por pulgada. Una copia estándar de 4×6 pulgadas exige por tanto al menos 1200×1800 píxeles: algo más de 2 megapíxeles. Una copia de 8×10 pulgadas necesita unos 8 megapíxeles, y para un póster de 12×18 pulgadas se recomiendan 15 o más. Por debajo de esos umbrales la impresión puede verse granulada o poco nítida, aunque la foto se vea perfecta en pantalla.
Relación de aspecto y redes sociales
La relación de aspecto es la proporción entre el ancho y el alto: 16:9 es el formato de los vídeos y de las miniaturas de YouTube, 4:5 y 1:1 funcionan bien en el feed de Instagram, y 9:16 es el estándar vertical de Stories, Reels y TikTok. Conocer la relación de tu foto te dice enseguida si se va a recortar al publicarla y en qué plataforma va a lucir mejor.
Píxeles, centímetros y DPI: tres cosas distintas
Un archivo de imagen contiene solo píxeles: cuántos de ancho y cuántos de alto. Los centímetros no existen dentro del archivo, existen solo cuando la imagen se imprime, y nacen de la relación entre los píxeles y los puntos por pulgada elegidos al imprimir.
De ahí se deduce algo que confunde a mucha gente: cambiar los DPI escritos en los metadatos no cambia la calidad de una imagen, solo cambia el tamaño con el que se imprimirá. Una imagen de 1200 píxeles impresa a 300 DPI mide diez centímetros de ancho, la misma a 150 DPI mide veinte centímetros y tiene la mitad de definición. Los píxeles son los mismos.
Cuántos píxeles hacen falta de verdad
Para la impresión se cuentan unos 300 puntos por pulgada: una foto de 10 por 15 centímetros quiere al menos 1200 por 1800 píxeles, un A4 unos 2500 por 3500. Para la pantalla bastan muchos menos: una imagen de 1200 píxeles de ancho cubre el ancho de casi todas las páginas web, y para las pantallas de alta densidad se exporta al doble de la medida de visualización.
La cuenta que merece la pena recordar es que los megapíxeles crecen con el cuadrado: doblar los lados cuadruplica los píxeles y el peso. Y por eso un teléfono de 48 megapíxeles no produce fotos cuatro veces mejores que uno de 12: en el lado largo la diferencia es solo del doble.
La relación de aspecto, y por qué estropea las fotos
Es la proporción entre ancho y alto, y esconde casi todos los recortes no deseados. Una foto hecha en 4:3 publicada como publicación cuadrada pierde las dos franjas laterales, y subida como historia en 9:16 pierde la mitad del sujeto. El recorte automático coge el centro, que casi nunca es donde está lo importante.
Los formatos que se repiten son pocos: 16:9 para los vídeos y las portadas, 1:1 para las publicaciones cuadradas, 4:5 para las verticales, 9:16 para historias y reels. Saber en qué formato acabará una foto antes de hacerla es la diferencia entre encuadrar ancho y tener que recortarla mal después.
Los datos que dicen más que las medidas
El peso en relación con los píxeles dice cuánto se ha comprimido: una imagen de 4000 píxeles que pesa 200 kilobytes se ha comprimido bastante, y al ampliarla se verán los artefactos. El formato dice si hay transparencia y si se ha usado una compresión con pérdida.
Y los metadatos dicen cuándo y con qué se hizo, a menudo con las coordenadas GPS: es la parte que conviene comprobar antes de publicar una foto, y se quita con una herramienta específica.
Herramientas cercanas
Para cambiar las medidas está Redimensionar foto, para el peso Comprimir imagen y Comprimir a un peso exacto. Para los datos de disparo Datos EXIF de la foto y Quitar los metadatos, y para el formato Convertir imagen.