Extraer el audio de un vídeo
Coge la pista de audio de un vídeo y descárgala como MP3 o M4A, directamente en tu navegador. El vídeo no se sube nunca a internet.
MP4, MOV, WEBM, AVI, MKV…
Para qué sirve
Práctico para guardar la música o la voz de un vídeo, sacar un pódcast o una pista de un clip, o quedarte solo con el audio de una clase o una entrevista. La extracción se hace sin recodificar el vídeo: coge solo el flujo de audio y lo convierte al formato que elijas.
¿MP3 o M4A?
MP3 es el formato más compatible, reconocido por cualquier dispositivo y reproductor. M4A (AAC) ofrece una calidad algo mejor con el mismo tamaño y es ideal para el ecosistema Apple. En caso de duda, elige MP3.
Extraer no es convertir
Dentro de un archivo de vídeo el audio ya es una pista aparte, comprimida en su propio formato, normalmente AAC. Extraerla en M4A significa copiar esos bytes tal como están, sin tocarlos: el resultado es idéntico al original, y el trabajo dura unos segundos incluso en un archivo largo.
Pedir MP3, en cambio, obliga a recomprimir: el audio se descodifica y se vuelve a comprimir en un formato distinto, con una pequeña pérdida añadida. Casi nunca se oye, pero es la razón por la que, si el archivo es solo para ti y tu dispositivo lo abre, el M4A es la opción más limpia.
¿El vídeo ya tiene el audio correcto?
Merece la pena comprobar dos cosas antes. La primera es cuántas pistas de audio contiene el archivo: las películas dobladas y las grabaciones profesionales suelen tener más de una, y la extraída podría no ser la que esperas. La segunda es el volumen, porque el audio de un vídeo mezclado para pantalla es casi siempre más bajo que el de un tema musical, y escuchado solo parece flojo.
Si el vídeo viene de un teléfono, hay una tercera cosa: muchas grabaciones son mono aunque el archivo declare dos canales, porque el micrófono era uno solo. Convertirlas a estéreo no añade nada, y dejarlas en mono reduce el peso a la mitad.
Para qué sirve, y dónde está el límite
Los usos reales son tres: quedarse con la pista hablada de una clase o de una entrevista para volver a escucharla en el coche, sacar el audio de un pódcast grabado en vídeo, y quitar el vídeo de una grabación que de visual no tenía nada, ahorrando mucho peso.
El límite son los derechos de autor: extraer el audio de un vídeo del que no se tienen los derechos, para reutilizarlo o publicarlo, no se vuelve lícito por el hecho de ser técnicamente fácil. La copia para uso estrictamente personal es otra cosa, pero no cubre la publicación ni la difusión.
Por qué es mejor hacerlo aquí que en un sitio cualquiera
Casi todos los conversores online piden subir el archivo a un servidor. Un vídeo puede contener una reunión de trabajo, una consulta médica, a los hijos, el interior de casa: exactamente el contenido que no conviene entregar a un servicio que no se conoce, y que a menudo declara que lo borrará «en unas horas».
Aquí el archivo se queda en el navegador y no sale ninguna petición de red durante la extracción. A cambio, el trabajo lo hace tu ordenador: en un vídeo muy largo tarda unos minutos, y ese es el precio de no enviar nada a nadie.
Herramientas cercanas
Para trabajar el audio extraído están Cortar audio, Unir audio y Convertir audio. En el lado del vídeo están Cortar vídeo, Qué vídeo es en realidad y Volumen del vídeo.