Preguntas rompehielos
Pulsa el botón para obtener una pregunta que ayude a empezar una conversación.
Para qué sirve
Los primeros minutos de un grupo que no se conoce son los más difíciles: nadie quiere hablar primero y el silencio se agarrota solo. Una pregunta ligera, igual para todos, le quita a cada cual la responsabilidad de elegir qué decir. Sirve para una reunión con gente nueva, el primer día de un curso, una cena en la que medio grupo no se conoce, un viaje en coche que se está haciendo largo.
Qué hace buena a una pregunta rompehielos
Tres cosas, y por eso no todas funcionan. Tiene que poder responderla cualquiera: preguntar por el mejor viaje va bien, preguntar por la carrera no, porque incomoda a quien no la tiene. Tiene que costar poco: una respuesta de treinta segundos, no un relato. Y tiene que mantenerse lejos del dinero, la familia, la salud, la política y la religión, que son los cinco terrenos en los que una pregunta ligera se vuelve pesada sin avisar.
Cómo se conduce, en la práctica
Quien propone el juego responde primero: es el gesto que marca el nivel de profundidad y da a todos permiso para quedarse en ese nivel. Luego se va por orden, no al azar, porque saber cuándo te toca quita ansiedad en vez de añadirla. Y se dice desde el principio que se puede pasar: quien no se ve capaz cede el turno sin explicaciones, y en la vuelta siguiente casi siempre habla.
El momento en que el rompehielos se rompe es cuando dura demasiado. Con diez personas, treinta segundos cada uno son cinco minutos; un minuto cada uno son diez, y a esas alturas se ha convertido en la reunión en vez de en el principio de la reunión.
Herramientas cercanas
Para una conversación de dos que va más a fondo, en vez de para un grupo nuevo, está Preguntas profundas; para una noche de juegos Verdad o reto. Para dividir el grupo en equipos o decidir el orden está Elige por mí, y para las rondas de un torneo Generador de grupos.