Verdad o reto

Pulsa el botón para una verdad o un reto al azar, perfecto para las noches con amigos.

Cómo se juega

Por turnos, cada cual elige: verdad, y entonces responde con sinceridad a la pregunta que le toca, o reto, y entonces cumple un pequeño desafío. Aquí el botón saca una u otro y quien lo pulsa lee en voz alta. Es un juego que se sostiene sobre una sola cosa, la confianza del grupo: sin eso se vuelve incómodo en dos rondas.

Las tres reglas que lo mantienen divertido

Se puede pasar. Cualquiera, en cualquier momento, sin explicar por qué y sin penitencia: es la regla que hace decir que sí a las demás. Un juego en el que no se puede decir que no no es un juego.

Lo que sale se queda aquí. Las respuestas no se cuentan fuera y no se sacan a relucir al día siguiente. Es el acuerdo implícito, y merece la pena decirlo en voz alta al principio, sobre todo si en el grupo alguien se conoce poco.

Nada de retos que dejan rastro. Los desafíos que acaban en un mensaje enviado de verdad, en una foto, en una grabación o en una publicación son los que al día siguiente ya no hacen gracia: lo que es divertido en un salón, en un chat de grupo se convierte en otra cosa. Los retos que mejor funcionan son los que duran lo que dura el turno.

Con quién y cuándo

Con los amigos funciona; en una cena de trabajo, en una clase o en un grupo donde alguien acaba de llegar, no: las preguntas personales necesitan una confianza que un botón no crea. En esos casos la página correcta es Preguntas rompehielos, que pregunta cosas que cualquiera puede contar sin exponerse. Con los más jóvenes, el juego sigue siendo simpático si alguien lee las cartas antes y deja fuera lo que no encaja con la edad.

Herramientas cercanas

Para una conversación de dos que va a fondo de verdad está Preguntas profundas; para decidir quién empieza o formar los equipos Elige por mí y Tirar los dados. Para una noche de juegos por equipos está también Generador de grupos.